No podía arriesgarme a no recordar como armar mi set de percusiones para la proyección de " La General" en Taxco,
esta proyección y taller fromaba parte del programa de las XIX Jornadas Alarconianas, nuestro primer taller y mi primer proyección en el lugar en que resonaron mis gritos entre las callejuelas enpedradas y torcidas en mi primer día, no imaginaba a que me iba a enfrentar con ese proyecto, con eso de que nadie es profeta en su tierra, pero además, a mí nunca me agrado esa condición, decidi ser músico y no profeta.
Cuando llegué y vi al chofer que nos llevaria de la ciudad de México a Taxco me pesaron los 15 minutos de retraso en mi llegada al estudio, pronto comencé a organizar las maletas con los instrumentos y no esperar tanto el regreso de un autoexiliado Taxqueño(yo) ahora denominado por él mismo ciudadano de la huasteca chilanguense y la llegada de un chilango(chema) en espera de adopción taxqueña al menos por una semana.
El camino fue bueno, siempre me ha gustado el aroma de los pinos al salir de la ciudad rumbo a Cuernavaca, estaba despejado y recien había llovido,era como una postal mandada en directo a mi buen sentir de ese día,
memorias, recuerdos, a medida como veía asomar el cerro más alto de Taxco," el sombrerito " se me desinflaban los pulmones y se me hinchaba el alma, como no se va a sentir uno cansado con forme pasa el tiempo, todo lo acumulado, pasamos por los campos verdes de caña, subimos un poco el cerro, dos, tres curvas y asomando el sin color olor a teja de 1540 y la Santa Prisca de 1758 me hicieron suspirar,este era el primer día de taller en Casa Borda, y no sabía en que me había metido